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31 may 2014

Querida luna


El sonido del crujir de las hojas caídas hacía eco tras sus pisadas. La tierra húmeda reconfortaba sus patas, cansadas después de un viaje sin rumbo fijo. Como cada noche, la luz crepuscular bañaba el bosque, haciendo de él un espectáculo de azulados tonos y oscuras sombras digno de contemplar. La belleza en su máxima expresión, extendida por cada centímetro del bosque. 
El viento, cálido, mecía los árboles, que susurraban suavemente. A lo lejos, en las ramas de un roble, reposaban dos pequeños arrendajos azules, que entonaban dulces melodías bajo la nocturna cúpula estrellada. Incluso aún en la medianoche el bosque latía, repleto de vida.
Ella seguía su camino en la penumbra. 

Siempre fue una loba solitaria, aunque en ningún momento le importó demasiado. Le gustaba disfrutar del silencio, de la soledad, de la noche, de la luna. Avanzó hasta llegar a un lago, se detuvo en seco y contempló en el agua el reflejo del brillante astro que tanto la cautivaba. Alzó la vista al cielo, embelesada por su belleza; no acababa de acostumbrarse al embrujo al que cruelmente la tenía sometida la luna. Entonces aulló, aulló para ella.
Le gustaba estar sola, pero no le gustaba sentirse sola, y era por eso por lo que aullaba. Aullaba con la esperanza de que su lamento llegara hasta la misma luna. Aullaba a su única compañera; la única testigo de sus desvelos, la única testigo de sus lamentos. 
Ella, enamorada de la luna, llorando por un amor que jamás podría llegar a alcanzar.




4 comentarios:

  1. Quizás este sea un bonito lugar donde gritar muy alto y con mucha rabia.
    Quizás el amor nunca llegue a alcanzarlo nadie, pero qué bonito es sentir que lo tienes en la punta de los dedos y que nadie puede quitártelo.

    Un millón de abrazos.

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    1. Quizás el amor sea algo inalcanzable. Pero una cosa de la que estoy completamente segura; es de que este se hace más tangible (o al menos; más cercano), a través de las palabras. De las vuestras, sobretodo.
      Muchas gracias por tomarte la molestia de leerlo y de comentar, Sireia. No sabéis lo agradecida que estoy. Es todo un halago proviniendo de escritoras tan íncreíbles como vosotras. Siempre es bonito que personas capaces de crear magia; consigan con un solo comentario hacerme sonreír como una niña pequeña que ha recuperado su juguete perdido.

      Un billón de abrazos para ti.

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  2. Me he enamorado demasiado de esta entrada.
    Quizás, algún día pueda alcanzar ese amor, ojalá sea así.
    Me encanta leerte.

    ¡Un beso!

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    1. ¡Ojalá sea así! Aunque nunca sabemos que nos depará el destino.
      A mí me encanta que me leáis, porque solo así esto es capaz de seguir funcionando.

      ¡Muchísimas, muchísimas gracias y muchos besos!

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